Horacio Quiroga | Recopilación de cuentos en PDF



El escritor uruguayo Horacio Quiroga, está considerado entre los más grandes narradores latinoamericanos de todos los tiempos.

                     



Horacio Quiroga nació el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay. En 1901, publicó su primera colección de poemas, Arrecifes de coral, y durante los siguientes 30 años escribió y publicó más de 200 historias oscuras, muchas de las cuales se inspiraron en la vida de la selva. Luchando contra la depresión severa y el cáncer terminal, Quiroga se suicidó el 19 de febrero de 1937 en Buenos Aires, Argentina.

Orígenes 

Horacio Quiroga nació el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay. Su padre se disparó accidentalmente a sí mismo durante un viaje de caza unos meses después, fue el primero de varios eventos trágicos que tendrían lugar durante la vida de Quiroga y que tendrían una  gran influencia en  su trabajo posterior.

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Su familia se mudó durante su juventud, y finalmente se estableció en la capital de Uruguay, Montevideo, donde Quiroga asistió a la universidad, desarrolló un interés por la literatura y comenzó a publicar sus cuentos. Poco después, regresó a su ciudad natal y fundó una revista literaria y un club de ciclismo. Pero la tragedia golpeó de nuevo en 1899, cuando su padrastro se suicidó. En busca de consuelo de la experiencia, Quiroga viajó a París en un viaje de cuatro meses.

Nuevos comienzos

Al regresar de Europa en 1900, Quiroga se instaló una vez más en Montevideo y al año siguiente se estrenó su primera colección literaria, Los arrecifes de Coral. 

En cualquier caso, el logro se vio ensombrecido por la muerte de sus dos hermanos, quienes sucumbieron a la fiebre tifoidea ese mismo año. Incapaz de escapar de la cruel mano del destino, al año siguiente, Quiroga disparó y mató accidentalmente a un amigo mientras revisaba su pistola antes de un duelo. 

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Después de una breve detención, Quiroga fue absuelto de cualquier delito por parte de la policía, pero no pudo escapar de sus sentimientos de culpa y se fue de Uruguay a Argentina, donde pasaría el resto de su vida.

Estableciéndose en Buenos Aires, Quiroga encontró trabajo como profesor y continuó desarrollando sus escritos, publicando la colección "El crimen del otro" en 1904 y el cuento "el almohadón de pluma" en 1907, ambos prometedores, así como los considerables Influencia de la obra de Edgar Allan Poe.


Amor, locura y muerte

Durante la estadía de Quiroga en Buenos Aires, frecuentemente hacía incursiones en una selva cercana, y en 1908 se mudó a una granja en la selva de Misiones. Escondido allí, comenzó a publicar historias que llevaron a su lector a la jungla junto con él, tanto física como metafóricamente, atormentándolo con su punto de vista oscuro y sus horrores metafóricos.

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Quiroga también continuó trabajando como maestro, y en 1909 se casó con una de sus alumnas, Ana Maria Cires, y la mudó a su hogar en la selva. Aunque tendrían dos hijos en los próximos años, la remota y peligrosa vida que llevaban resultó demasiado para Ana, y ella se suicidó bebiendo veneno en diciembre de 1915.

Luego de esta tragedia, Quiroga regresó con sus hijos a Buenos Aires y trabajó en el consulado uruguayo. También continuó escribiendo, y son las historias de este período las que llevaron a la identificación de Quiroga como el padre del cuento moderno latinoamericano. Obras como Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917) y Cuentos de la Selva (1918) dieron vida al mundo de Quiroga.

El Final

Quiroga continuó su prolífica producción en la nueva década, publicando las colecciones de cuentos Anaconda (1921), El desierto (1924), "La gallina degollada"  (1925) y El exiliado (1926). También se aventuró a hacer críticas durante este tiempo y escribió un guión para un proyecto cinematográfico no realizado.

En 1927, Quiroga se volvió a casar, con una joven llamada María Elena Bravo, y dos años más tarde publicó su segunda novela. En 1932 regresaron a su granja en Misiones, pero las dificultades que habían plagado a Quiroga toda su vida lo siguieron allí.

En medio de una enfermedad persistente, publicó su último trabajo en 1935, momento en el cual su esposa lo dejó y regresó a Buenos Aires, donde Quiroga regresó en 1937 para recibir tratamiento. Le diagnosticaron cáncer terminal de próstata y el 19 de febrero de ese año se suicidó bebiendo veneno.

La Biblioteca Ayacucho (Venezuela) realizó una edición majestuosa de los cuentos de Quiroga, en el año 1981 y que posteriormente subió junto a otros títulos de su colección (una de las mejores colecciones jamás realizadas en el continente) a su página web. Aquí les dejamos el tomo concerniente a Horacio Quiroga:

Horacio Quiroga - Cuentos (PDF)
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